Incluso es difícil saber por dónde comenzar con el aceite de semilla negra (nigella sativa), ya que se dice que “cura todo menos la muerte”. Si bien eso suena un poco extraordinario para algo de lo que la mayoría de la gente nunca ha oído hablar, la investigación es convincente. Lejos de ser algo nuevo, este antiguo aceite se remonta al menos a 3.300 años. Encontrado en la tumba de Tutankamón y bien conocido en el sur de Asia y Medio Oriente, el comino negro es conocido en las culturas árabes como “la semilla de la bendición”. Sin embargo, también viene con varias advertencias. ¡Sigue leyendo para aprender más! La lista de beneficios se lee más como un milagro que como una bendición. Según Sayer Ji de Green Med: “Más de 40 condiciones de salud pueden beneficiarse del uso de la hierba, incluidas más de 20 acciones farmacológicas distintas que expresa, tales como: Analgésico (analgésico) Antibacteriano Antiinflamatorio Anti-úlcera Anticolinérgico...